Salud hepática

Diabetes e hígado graso: por qué conviene evaluar el hígado.

La diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de grasa y fibrosis hepática. Qué podés hacer.

Más de la mitad de las personas con diabetes tipo 2 tienen hígado graso, y tienen más riesgo de que evolucione a fibrosis. Por eso las guías médicas actuales recomiendan evaluar el hígado en personas con diabetes.

Una relación en las dos direcciones.

La resistencia a la insulina favorece que se acumule grasa en el hígado. A la vez, el hígado graso empeora el control de la glucosa. Cuidar uno ayuda al otro.

Un problema silencioso.

La fibrosis hepática no da síntomas hasta etapas avanzadas, y los análisis de sangre pueden ser normales. Por eso no alcanza con "sentirse bien".

En etapas avanzadas puede convertirse en cirrosis, una enfermedad que altera el funcionamiento del hígado y puede causar complicaciones graves.

Cómo saber cómo está tu hígado.

Tu médico puede empezar con análisis de sangre y una ecografía. Si la ecografía muestra hígado graso, puede indicar una elastografía hepática, que mide la grasa y la fibrosis del hígado sin agujas.

Preguntas para tu próxima consulta.

  • ¿Debería evaluar mi hígado?
  • ¿Mis análisis muestran alteraciones hepáticas?
  • ¿Mis medicamentos para la diabetes ayudan también al hígado?

Información para pacientes. Este contenido es orientativo y no sustituye la consulta con tu médico.

Conocer la elastografía

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